Y yo que soñaba con mañanas oscuras
con sueños de atardeceres funestos
y noches sin la flama de tus senos.
Me he trasladado hacia el hemisferio
sin antípodas visibles
el del centro del más turbio
de tus transparencias.
El olor a café y tus cabellos
negros
limitan sus fronteras
circunvaladas de tu boca
coqueta.
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