lunes, 20 de septiembre de 2010

UNO DE TANTOS...

.


Pasan a veces tardes sin nada que expresar
con las manos en silencio
pensando con los dedos
con el roce de sus yemas
ventosas que no capaces de coger ideas
se encierran en la palma de mi diestra.

Y de cuando en vez surge
como tras los escondrijos cavernosos
una palabra media muerta
y el ímpetu por salvarla hace de mí un salvador
aunque no soy más redentor que otros.

Sólo soy uno de tantos
uno que estampa letras sobre el blanco
con la diferencia -vale la pena sostenerlo-
que tengo conciencia de mi falibilidad.


No alcanzo a besar las sombras
de las poetas impúdicas y procaces
bellas de cuerpo y alma
de los poetas fieles sólo a su infidelidad
por las corrientes de la vervorrea fugaz
de un hálito de signos que se encumbran
desplegándose en reales poesías
antípodas de las mías
que aparecen de tanto en tanto
con calidades refutables
y que no crepitan en ninguna memoria
digna siquiera de una mueca crispada
o de aberrante calosfrío.

No hay comentarios: