miércoles, 29 de diciembre de 2010

VERGÜENZA

.


Todo está perdido
en un mar de ojos oscuros
sombríos ojos oscuros
adjudicándome la muerte
de forma gratuita.

Hay una lamentación
algo lejana de cualquier sollozo
que rompen mis espaldas
como dagas incandecientes
eternamente.

Vergüenza propia
vergüenza de mi laceración
de yagas que se iteran
con la pus del veneno ajeno
putrefacto.

¡Ahórcame lazo maldito!
¡Envenáname en la ducha
con corrosiva soda cáustica!
Despelléjame el amor
a mí mismo.

Deguste mi sien hecha mierda
por la pétrea bala negra
volándome los sesos a gusto
del que quiera condenarme
a la ficticia realidad.

¡Dáte el deseo total y pleno
de picarme los ojos!
Reventarme por dentro
vomitando mis órganos
con desenfreno.

¡Haz de mi lo que quieras!
Las repetidas yagas en las muñecas
me develan tal cual me ves
tal como amas verme...
deshecho.

CARROÑA

.


Hoy con los dientes me corroen
me destrozan
me destruyen.

Alucino estando más muerto
más carroña
más putrefacción.

O al menos así me piensan (así me sueñan) mis enemigos.

Siento risas sobre mi yugular
me parten en dos
me pulverizan.

Acaso sea yo el maldito
aborto de tu Dios
cuervo infecto.

Sospecho que sus sonrisas me persignan maldiciones.

Estimo más prudente acaecer
desenvainar la espada
contra el molino.

Sé que me van a vencer
sé que no voy a ganar
sé que estoy siendo ajusticiado
de antemano
como la purulenta araña
que está entre el spray y la pared
entre el veneno y la cosa misma
entre la espada y la pared

No quedará otra opción más que lo incierto
lo infecundo, lo quimérico de llorar profundo
de ser nuevamente amarrado sobre mis sienes
que palpitan el dolor de la vergüenza
la rabia que hace trizas mis dientes
y que vuelve en rojo mis ojos
que contemplan el espectáculo
de otros lacerándome
descuartizándome
con filosas dagas
con garras dementes.

Hoy soy sólo carroña disponible de ser vomitada
para mis enemigos
felices.

martes, 21 de diciembre de 2010

VAYA A SABER DE QUÉ TRATA ESO

.



Vaya a saber de qué trata eso
Una sensación como de juanetes en la nuca
como de una nota musical en la garganta
que me atora.

Vaya a saber de qué trata eso
una sensación como de aspirar cemento
(miasma de estos días posmodernos)
y la carraspera me hace reír
lagrimeando.

Es lo de todos los días.

¡No me hablen por favor de lo inefable!
¡No me hablen de las paradojas!

Debe ser que así se siente
sentir.
Debe ser que así uno se explica
la sensación de sentir.
Debe ser que la sensación de sentir
me enciende.

¡Vaya a saber de qué trata eso!
Un sentimiento medular a una caricia femenina
(no la del sexo)
en los bastones de la retina
como si jugara al yoyó con mi apéndice.

Al fin y al cabo,
soy plasticina o algo pegajoso de mí
una ficción con patas
aparte de las ventoleras con sabor a jarabe
inimaginable para ilusos
racionalizantes racioninios
y rocinantes escrupulosos.

¡Vaya a saber de qué trata eso
de que se desangre el agua mineral
en el lavamanos!
Y me la bebo con el codo derecho
e intento recrearme en el espejo
para no caer como burbuja de sal
en la playa de mi baño
reseco.

A MI FAVOR

.


Espero que el meandro de la tinta de aquel crayón
o los dedos que la manipulen
jueguen a mi favor.


Acabar el año con la fiesta
a mi favor.

DOBLE VIAJE

.


Llegué a Chile en junio de 2008.
Al menos, corporalmente.


Debo resignarme a comprar los pasajes del avión para mi psique antes que expire este año.