.
Todo está perdido
en un mar de ojos oscuros
sombríos ojos oscuros
adjudicándome la muerte
de forma gratuita.
Hay una lamentación
algo lejana de cualquier sollozo
que rompen mis espaldas
como dagas incandecientes
eternamente.
Vergüenza propia
vergüenza de mi laceración
de yagas que se iteran
con la pus del veneno ajeno
putrefacto.
¡Ahórcame lazo maldito!
¡Envenáname en la ducha
con corrosiva soda cáustica!
Despelléjame el amor
a mí mismo.
Deguste mi sien hecha mierda
por la pétrea bala negra
volándome los sesos a gusto
del que quiera condenarme
a la ficticia realidad.
¡Dáte el deseo total y pleno
de picarme los ojos!
Reventarme por dentro
vomitando mis órganos
con desenfreno.
¡Haz de mi lo que quieras!
Las repetidas yagas en las muñecas
me develan tal cual me ves
tal como amas verme...
deshecho.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario