Meto la mano en mi gargante
arrancarás tus clavículas
lloro de dolor gritando
afuera llueve el sol.
Tres mil y un ojo curiosean
detrás yace el cadáver
un perro lame la sed
me carcajeas hiel.
Un moldadiente arranca la pús
en el colegio aterrorizando
ese paladar casi intacto
vértices no obtusos.
Vertical cuelga ese putrefacto
ignominia y tu alarido renal
soledades en tu vientre
madrugada sexual.
Invaginando tres intersticios
todos puños cercenados
los prados del féretro
demencia temporal.
P.S.: Escrito el sábado 06 de Agosto de 2011 (00:19), en Santiago.
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