lunes, 17 de octubre de 2011

LIBELULIZACIÓN

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Me he visto en muchas ocasiones
avanzando directamente hacia atrás
desentrañando el futuro con aguarrás
para redirigir mis neófitas pasiones.

Corro retrocediendo
y avanzo deshaciendo
pasos y más pasos,
lógicas en estas cosas y casos,
en estos raros tiempos
de posmodernos vientos.

Mi corazón se abre para deshacerse,
fragmentándose para rehacerse
como plastilina añeja y autónomamente
de mi vacía caja toráxica demente.

¡Son peculiares estos momentos!
Las sonrisas se vuelven tormentos
y las palabras, arrepentimientos
las muertes, nuevos nacimientos
y las victorias, torpes escarmientos.

Envejezco para construir mi juventud
nunca antes explorada,
virgen como nueva almohada
y hacer de mis cagadas una virtud.

Es una locura del porte de un alud
poner mis antiguos ropajes en el ataúd
-como si a este muerto le sobrara salud-
para enviarlas directo al talud.

Pero no estoy para estas jugarretas
ni para andar portando feas caretas
yo seguiré libelulizándome, gane o pierda
y al que no le guste, váyase a la mierda.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Llegué a este escrito a través de una experiencia vital que me hizo repensar muchas cosas, para desaprender y encontrarme. Pensé que podía presentarme como “en proceso de libelulización” y de repente, busco la palabra en Internet y qué grata sorpresa leerte!
Piel de gallina, conexión inexplicable que agradezco y no olvidaré nunca. Desde Barcelona un afectuoso saludo.
Berta

Marcos dijo...

¡Qué genial conectar ideas locas con alguien más!
Respondo con años de retraso -tenía abandonado mi rincón- esperando quizá que tu propio proceso haya dado mejores frutos que los míos.
Saludos afectuosos desde La Serena, Chile.

Anónimo dijo...

Querido Marcos,
El viaje continúa y mi proceso de libelulización también. Contenta con el camino hecho, con el aprender y desaprender que le dicen. Espero sigas escribiendo ideas tan geniales :)