Todo está roto:
mis pensamientos,
mi conciencia,
mis mitos,
mis creencias,
mis emociones,
mi inconsciente,
mis miedos,
mis pulsiones,
mis tristezas,
mis alegrías,
mis fuerzas,
mi aliento,
mi ligazón a la vida,
mis proyectos,
mis esperanzas,
mi humanidad,
mi amor social,
mi amor propio,
mi amor...
Todo está hecho mierda...
¿Quién puede siquiera intentar amarse a sí mismo
cuando te das cuenta que el corazón lo arrancaron de cuajo
y ya no está en mí?
No hay comentarios:
Publicar un comentario