martes, 28 de junio de 2011

EL TIEMPO Y LAS DISTANCIAS...

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Son las tres de la tarde en Temuco,
ciudad que reverdece con cada fría lluvia.
El aire se torna mixtura del humo de los leños
y de la humedad del Sur chileno.


Es una tarde taciturna con breves espacio de luz
el escritor niega el abrazo cálido de las frazadas
en busca de un calor más hondo, más latente.


La memoria y el corazón se funden en torno
al resplandor de una silueta que embellece
las imágenes prístinas de las fotografías.


Susurra en el silencio: "Jaquelin... Jaquelin".


El hombre mira la ventana húmeda de la tarde
reparando en el tiempo y las distancias que
celosas, intentan impedir la verdad de este amor.


Exhala las ideas de la edad, de los miles de kilómetros
que le separan de la luz de sus más tiernos sueños
mientras una lágrima se desprende tímida del rostro.


Con todo, una idea -cual rayo de luz- atraviesa sus sienes
y la sonrisa emocionada vuelve a entibiar su hálito vital
y se descubre apretándose con las manos, el pecho.


Susurra en el silencio pluvial: "Ella me ama... ella me ama".


Son las tres de la tarde en Temuco,
ciudad que traza una estela de arco iris
renovando los votos con la niña amada
que espera fiel en el corazón del Soconusco.


viernes, 24 de junio de 2011

Y EL SUEÑO ME TRAJO UN NUEVO SUEÑO

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Y el sueño me trajo un nuevo sueño
azul y con trazas de oscuridad
y lágrimas de un verdor
a un beso distante
y necesario.

Tus manos bordean mi luz y silueta
sudando real amor en los cielos
lluvia inasible de Chiapas
que cae destemplada
en Temuco.

Susurras con los ojos morenos, niña
profiriendo silencios hondos
que envenenan las venas
del vino de tu canto
no dormido.

Haciéndole el amor a la distancia
amada mía, en mí descansa
tu cabellera de obsidiana
y en mi sueño sueña
conmigo.



domingo, 12 de junio de 2011

UN GOLPE DE GÉLIDO Y LA NECESIDAD

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Un golpe de gélido y la necesidad
me han hecho despertar
como es habitual en las mañanas
con expresión de invierno.

Cojo una postura trasversal
enciendo mi pequeño aleph
donde tu rostro alimenta mis ojos
distantes de los tuyos.

Eres la última visión al dormir
la primera al despertar
y la que acompaña mis jornadas
que se han tornado rutinarias.

Un día a día que avanza a golpes
de avatares en el pecho lánguido
pensando en los trabajos y los días
donde la distancia ya no lo será.




LOS PESARES

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La caricia de una hormiga exploradora en mi mejilla
me despierta del sueño enrarecido que he tenido.

Las imágenes ciertamente son clandestinas,
algo borrosas,
sobre los estallidos de las ventanas
antecesores a un huracán.

Una cachetada de viento y aguas turbias
se mezclaron con las lágrimas asesinas
ahogando a la extraviada hormiga exploradora
que me vino a mal despertar.

Los pesares ya no los carga el insecto aquel
ni mis sueños arremolinados de infiernos ocres
las culpas las cargo nuevamente yo
ensimismado en un sueño miserable
y del que no debí
jamás
regresar.


PASTEL

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Soy un pastel, un intento de pie de limón
con algo de dulce, con mucho de agraz
y me saboreo un domingo en la mañana,
tendido en la fría cama armable
como si me dejarán al aire libre
para ser devorado por avispas y abejas
que buscan lamer de mis pies de miel,
del tostado de mi merengue asimétrico,
de las piernas del dulzor que se largó
para hacerle una torpe estratagema
a los que quedan adosados a él.

martes, 7 de junio de 2011

TÚ, MI MÉXICO

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Desde hace ya tres años que
me has repetido tu mensaje
-en los distintos formatos-
y hoy lo vuelves a afirmar
con la mayor intensidad
posible.

Tú, mi México multicolor,
no me dejarás en paz
-mas sabiendo que te amo
como uno de tus paisanos-
hasta verme de regreso
y con mi sonrisa plena
correr hacia tus brazos.