Tú no me dejarás, dulce y triste madrugada...
¿No es cierto?
Acariciarás mis manos lánguidas
de tanto palidecer en el elixir del dolor
y no me dejarás caer en la oscuridad de la mañana.
¿Podrás?
Tú no me dejarás, vieja guitarra de madera...
¿No es cierto?
Mis acordes convertirán en poesía,
me arrullarás cantándome al oído
y te llevarás los fantasmas que rondan mi futuro.
¿Querrás?
Tú no me dejarás, mujer misteriosa y audaz...
¿No es cierto?
Harás de mi cuerpo tu nuevo hogar,
acompañarás mis pasos a la blanca muerte
y con un beso destruirás la historia de mi humanidad.
¿Serás capaz?
No hay comentarios:
Publicar un comentario