Y así... se fue otra noche.
Respiro del humo de un cigarro lejano.
Me inundo del frío de un cigarro lejano.
Noche tras noche
rompo en llanto en la vieja plaza
frente al cementerio
y el alma de un muerto
de rostro antes conocido
con sus bellos ojos tristes
se compadece de mí
y trazando palabras
en un viejo papel
me susurra lento
con ternura fúnebre:
"Y así... se fue otra noche.
Respiro del humo..."
P.S.: Escrito en Temuco entre el viernes 28 de octubre de 2011 (06:17) y el jueves 10 de noviembre (22:31).
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