Nápoles, 31 de Diciembre de 1997
Adorado Fantasma:
Sé que no leerás esta carta. Lo sé.
Sé también que gasto tiempo inútilmente pensando en que te volveré a ver. Sé que no será así. No, no volveré a verte jamás.
No importa gastar tinta ni tiempo, que ya a estas alturas me sobra.
Soy una mujer firme. Solitaria, pero valiente. ¡Y sigo aquí!
¡Soporté que se me cayera el mundo luego de la llegada de los milicos al poder!
¡Soporté tu altanería cuando te ofrecían cuanto puesto burocrático te ofrecieran por cooperar con los fascistas y también soporté cuando me dejaste abandonada por esa 'momia' asesina!
Pero, con todo, ya no te odio.
¿Cómo odiar tus ojos oscuros que me mataban con su relampagueante brillo?
Pero, con todo, ya no te odio.
¿Cómo odiar tus ojos oscuros que me mataban con su relampagueante brillo?
¿Cómo odiar tu cabello, negro como la más profunda de las simas de los océanos?
¿Cómo odiar esa sonrisa que competía con las nieves de la cordillera en pureza?
¡¿Cómo?!
Así y todo, con tu belleza y todo, con tu encanto y todo, con tu labia y todo, renunciaste a cambiar el mundo conmigo, renunciaste a renegar del apellido Errázuriz Larraertigoitía que cargas como maldición, renunciaste a seguir al compañero Allende luego de su ofrenda: renunciaste a mí.
¡Eras tan diferente antes!
¡Con tu guitarra en la mano!
¡Con nuestras canciones secretas!
¡Con nuestras marchas junto al Pueblo!
¡Con la droga de las hierbas y el sexo fascinante, intenso e íntimo!
Con lo poco que había. Con el todo por hacer.
Pero tu cobardía te hizo renunciar a lo que construimos, a lo que soñamos, a lo que proyectamos.
¡Tú sabías que yo no iba a cambiar! ¡Lo sabías!
¡Te dije que no cambiaría aunque la UP se cayerá! ¡Aunque los sueños nuestros de justicia y amor se cayerán!
¡¡Tú lo sabías!!
Por todo esto, desde ese día estás muerto para mí.
Aunque sepa que sigues con vida.
Aunque sepa que trabajas para este gobierno, con su democracia de mierda y con Pinochet en el poder.
Aunque te vea todos los días de mi vida en el televisor.
Aunque te piense cada segundo de mi existencia, estás muerto.
¡¡¡Muerto!!!
Y aún así, con las lágrimas que arrojo por haber sido de Izquierda en una familia momia como la que tuve, aún con las persecuciones de las que fui presa, aún con mi forzoso exilio en esta bellísima y melancólica Italia, aún con la humillación que viví al verte trabajando para ellos...
... te amo.
Sí. Te amo.
¡Te amo tanto!
Sí. Así me ponen las canciones de Franco Simone y un par de copas de más.
Pero bueno amado mío, "Non si può morire dentro" decía la canción de Gianni Bella...
No morí por los milicos. Y ya no morí por ti...
Por eso, al finalizar este año, es hora de decirte
Así y todo, con tu belleza y todo, con tu encanto y todo, con tu labia y todo, renunciaste a cambiar el mundo conmigo, renunciaste a renegar del apellido Errázuriz Larraertigoitía que cargas como maldición, renunciaste a seguir al compañero Allende luego de su ofrenda: renunciaste a mí.
¡Eras tan diferente antes!
¡Con tu guitarra en la mano!
¡Con nuestras canciones secretas!
¡Con nuestras marchas junto al Pueblo!
¡Con la droga de las hierbas y el sexo fascinante, intenso e íntimo!
Con lo poco que había. Con el todo por hacer.
Pero tu cobardía te hizo renunciar a lo que construimos, a lo que soñamos, a lo que proyectamos.
¡Tú sabías que yo no iba a cambiar! ¡Lo sabías!
¡Te dije que no cambiaría aunque la UP se cayerá! ¡Aunque los sueños nuestros de justicia y amor se cayerán!
¡¡Tú lo sabías!!
Por todo esto, desde ese día estás muerto para mí.
Aunque sepa que sigues con vida.
Aunque sepa que trabajas para este gobierno, con su democracia de mierda y con Pinochet en el poder.
Aunque te vea todos los días de mi vida en el televisor.
Aunque te piense cada segundo de mi existencia, estás muerto.
¡¡¡Muerto!!!
Y aún así, con las lágrimas que arrojo por haber sido de Izquierda en una familia momia como la que tuve, aún con las persecuciones de las que fui presa, aún con mi forzoso exilio en esta bellísima y melancólica Italia, aún con la humillación que viví al verte trabajando para ellos...
... te amo.
Sí. Te amo.
¡Te amo tanto!
Sí. Así me ponen las canciones de Franco Simone y un par de copas de más.
Pero bueno amado mío, "Non si può morire dentro" decía la canción de Gianni Bella...
No morí por los milicos. Y ya no morí por ti...
Por eso, al finalizar este año, es hora de decirte
(aunque nunca jamás lo sepas)
.
ADIÓS
=0=
No hay comentarios:
Publicar un comentario