martes, 9 de septiembre de 2008

COSA DE LITERATOS...

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Unas faldas cuadrillé de alguna liceana pokemona lo sacaron de sus pensamientos.


Ricardo, perdido en sus frustraciones, se sostiene de una de las barandas del metro. Va llegando al metro San Miguel, cuando la curiosidad pudo un poco más y lo desvió de sus abstracciones. La colegiala le sonríe coquetamente mientras acaricia su pelo y éste le devuelve una tibia sonrisa. Pasados los segundos de juego y complicidad efímera, Ricardo vuelve a lo suyo.


"Puta, mañana cumplo treinta" - meditaba en tono de queja.


De este modo, se escurría del metro repleto de gente que va a todos lados y enfilaba sus pasos rumbo a casa.

"¡Fíjate aónde vai, aweonao!" - le gritó un taxista porque nuestro personaje había cruzado la calle sin percatarse de la luz roja del negro semáforo. Ricardo sigue caminando sin responderle.


Santiago se ve triste hoy. Las nubes no quieren irse; tampoco el frío. A Ricardo esto no le importaba en absoluto. Iba con su ambo color castaño por las quebradizas veredas. Cargaba unos dossiers y su morral pituco de docente universitario. Estaba cerca de llegar al departamento.

Traspasa la puerta y mira los cuartos. Están algo desordenados. Los crujidos del estómago le hacen pasar al refrigerador en busca de algo que calme el hambre. Bebe su leche y se echa un sándwich naturista. No hay mucho más en el refri.

Luego de las quejas del cuerpo, volvieron las del espíritu.

"No quiero cumplir treinta" - lloriqueaba en su interior. Muerde suavemente su labio inferior, a modo de resignación. Evade el espejo del baño y se recuesta en el sofá.


"Tengo una buena profesión...". "Sí, me pone bien trabajar". "No me faltan cosas...". "Claro, podría ser peor."


"La echo de menos... Te echo de menos, Alejandra."


El zapping en la tele no muestra más que comerciales y programas insulsos. Ricardo apaga el televisor, coge el computador y lo enciende. Se conecta a Internet y googlea, buscando algo que satisfaga su ansiedad.

Estaba buscado en Google si aparecía alguna referencia a su persona en la última ponencia de Literatura realizada en el Goethe Institute, cuando dio con un blog. La curiosidad lo motivó a entrar al blog de un desconocido.


Leyó y leyó los relatos que habían en el fondo negro de la pantalla, hasta que se encontró con uno que le interesó y se detuvo en él.


"Ay... Pobre tipo... Igual es un poco tonto, porque lo tiene todo pero se desanima por cumplir treinta..."


Siguió comentando la lectura.


"¿Y por qué no se busca a otra?" - criticaba a viva voz.


Terminado el relato, apaga el computador y se echa en la cama para tomar una siesta antes de la cita nocturna con sus amigos. Se le vino a la mente el relato leído hace rato.


"Hoy todo el mundo escribe pelotudeces en Internet... El "sujeto dramático" de ese relato era uno bien estúpido...". "¿Y por qué justo le pone Ricardo? ¡Mi nombre!" - meditaba irónico.


Termina la frase cuando el eco mental de lo pensado le hace caer en cuenta y, en un segundo, se esboza una torpe lágrima en su rostro.



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2 comentarios:

Tabita dijo...

Oye loco, hay muchos modismos chilenos jajajaja me costó un guevo y parte del otro entenderlo jajaja, me gustó mucho. Por cierto, hablame de esa moda por el sur de los pokemon o no sé qué jaladas, aquí gracias a dios no hay emos ni esas mierdas pero por lo mismo, me pierdo de mucha "riqueza" cultural. Besos.

Marcos dijo...

La moda 'pokemona' empezó por el 2006 ó 2007, no recuerdo bien.
Es moda adolescente (no debiese superar los 20 años, aunque bueno...), mezcla de estilo hardcore con estilo cercanos al visual japonés (animación japonesa), pero escuchan reggaeton. En general, son muy dados a los carretes (fiesta) y a la libertad de expresión sexual, representado en el 'ponceo', que es la experimentación con otros jóvenes (por besos o algo más)

Una foto anti pokemon (pitearse es sinónimo de "echarse", "matar metafóricamente"): http://sp6.fotologs.net/photo/6/23/22/portalfoxmix/1191359797_f.jpg

Ah, y si no entiendes los chilenismos, díme cuál te cuesta y te lo clarifico. Muchos de mis escritos van con chilenismos, como uno habla cotidianamente, por ende, pecan a veces de no ser más generales.


Gracias por el post amiga!

;)